Por lo regular existe alguna discordancia entre lo que percibimos y proyectamos.
Tomemos como ejemplo proyectar una apariencia congruente con la imagen que tenemos de nosotros mismos, ahí ya interpelan demasiados factores como para tenerlos todos siempre en cuenta. Están:
- La imagen que queremos proyectar
- Como nos vemos a nosotros mismos
- Como creemos que los demás nos ven
- Aquello que no queremos mostrar
- Esa parte intima (no, esa no) de nuestro ser/proceder que no queremos someter al escrutinio de otros
- La relación que sostenemos con la normatividad
- Como apreciamos a otros según su nación, dónde estamos
- Que se espera de ti
- Que tanto permea en tu interior todo esto y la importancia que le asignas
¿Como tener certeza de conseguir el efecto deseado?
No comments:
Post a Comment