Hacía 3 opacos lustros que no encontraba congruencia en mi. ¿Qué objeto tiene buscar una luz que por más que luches acabará por extinguirse?
Ya extrañaba este sentimiento de libertad interior para emprender lo que me de la gana. No hacía falta un cambió de ojos y JuanLuis encabronado para darme cuenta que aquí y ahora son el lugar y tiempo ideal para dedicarme a escribir lo que me brote del alma, obviamente no estará online todo lo que escribo, o todo lo que pienso será permeable al papel.
Estoy del todo convencido de que el mayor bien que ejerzo es todo el mal que no hago. Siempre me falto malicia para desconfiar tácitamente, siempre me sobró memoria para recrear como fue que fui a caer. Y luego esta el pulso de la cosa subyacente a mi piel, diciendo "nunca es tarde para comenzar".
No creo que algún día se safé de su yugo, pero me siento orgulloso de mi capacidad para contenerla. De algún modo siempre me las ingenie para quedar al margen de las dinámicas de grupo. Es curioso como en algunas sociedades ignorar lo que le pasa al prójimo es lo que se espera de ti, mientras que en la nuestra es un acto de violencia.
Siento he vuelto a mi lugar de origen, esta vez convencido de que es lo mejor para mi.
¿Que hace falta? kilos de disciplina y una miriada de pasos pequeños para llegar al final de esta senda.
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