No supe por que Sire comenzo a llorar.
Pero comencé a bailar como muñeco
de alambre para que se riera un poco,
(con todo y botas) al final Zafi estaba
enojada, yo cansado y Sire menos triste.
La ocasión era el cumpleaños de Adriana,
4 de Abril (creo) en un coto privado
cercano a Ciudad Granja pero del otro lado
de Av. Vallarta, ya había salido a que otros
tomaran el taxi, el barrio alrededor del coto
es un poco deplorable.
Total mis tentativas de quedarme en un
sillón a dormir fueron acogidas con un
rotundo no y no quizé insistir demasiado.
Me fui caminando mientras cantaba canciones
tristes, supongo eso los atrajo, andaba un poco
paranoico por un tipo que caminaba una cuadra
atrás de mi, me cambie de acera, error, fueron
dos amigos larguiruchos, como considere
grosero pasar enmedio los vadeé por la derecha.
El de la izquierda me arrojo contra la pared
del kinder garden que estaba justo en la esquina,
el otro dijo "ya te llevo la chingada!" un clásico.
Miré sus caras, me dijeron que no lo hiciera, uno
de ellos ya estaba jaloneando de el tubo de latón
(de esos que se usan para guardar planos) donde
tenía el arco para contrabajo.
Dije: Tranquilos y lo solté todo excepto la cartera
después corrobore, eran niños pipos inexpertos,
un buen ladrón nunca deja intacta tu cartera, cuando
vi sus caras me llamo mucho la atención que uno
de ellos llevaba el "manos libres" de un celular.
Pero en aquel entonces el celular me dijo que
llevaba un "fierro" y yo le creí ... la primera vez
que intentaron asaltarme fue un fracaso para
los asaltantes, eran tres, esta vez solo dos y
me la trague enterita, en parte por el cansancio
en parte por que me contagie de la tristeza de ella.
Desde entonces tengo ganas de pelear con
alguien, uno a uno, hasta ver brotar sangre
de ambos lados o unilateral, cabal y justo
(como se supone que lo harían los hombres
de antaño) para ver que tan lejos puedo llegar.
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