December 01, 2011

Ensayo

Fagothey define a la ética en mil novecientos noventa y uno como “el conocimiento de lo que esta bien y esta mal en la conducta humana” ... pienso abordar esto desde un punto de vista Teológico por que bien se me da.
Entonces planteemos algunos silogismos:

1.- La manzana de Eva, entre otras cosas es el conocimiento de la Ética

2.- El ser el ser humano consiente de el bien y el mal, se ve obligado a decidir en tres vertientes A) Actuar bien y quedarse tranquilo pero restringido B) Actuar mal y ser libre con la culposa responsabilidad del mal hecho a terceros C) Decidirse por no decidir y aceptar sin chistar las restricciones de la libertad que conlleva el no decidir (el estar a la Deriva).

Actuar bien.
Parece simple, pero la naturaleza humana siempre inconforme constantemente va a estar mermando la determinación de proceder conforme a las leyes Divinas y Positivas (pues creo, las leyes Naturales se cuidan y hacen valer por sí mismas), existen por otra parte estas esporádicas ventanas a la libertad, aparentemente por coincidencia en el camino, y la persona que decide actuar bien se ve dolorosamente tentada por salirse por la ventana que da al libertinaje cuando la oportunidad se presenta y tiene alguna excusa socialmente aceptada como lo es “es que estaba muy borracho” o “no estaba pensando bien las cosas”. Sin embargo por naturaleza y voluntad fuerte inherente a las personas que siguen este camino es muy raro que se den las circunstancias que den paso a la vejación de la libertad largamente acallada.

Actuar mal.
Actuar mal es quizá la forma funcionalmente mas cómoda dentro de estas tres vertientes. Es propio de personas egoístas de hueso colorado. Los medios de comunicación, la coacción de los congéneres y otros medios, suelen solapar a la persona que actúa mal cobijandolo en una manta de aceptación gregaria, bajo la cual la persona que actúa mal no se siente tan devaluada moralmente. Esto es claro esta, es un engaño: al final de cuentas las consecuencias de los actos propios siempre llegan y la cobija de la seguridad gregaria nunca nos tapa de el hecho de tener que afrontarlas. Existe también la persona que actúa mal en solitario, muy consciente de que tendrá que vivir huyendo de las repercusiones de sus actos. Este tipo muy particular de malhechor lo llamaremos ·el truhán·.


La deriva.
Existen en el mundo varias formas de abordar la Deriva.
Esta el fenotipo tradicionalmente católico en el cual abnegadamente una persona se somete a las circunstancias por las cuales acepta perder independencia bajo la premisa de ·un bien mayor·.

Existe también la persona que aparentemente acepta las consecuencias de estar a la Deriva, pero despues no puede con la inconformidad de haber perdido buena parte de su libertad y entonces aprende a jugar ·el juego de las culpas· para cohercionar que el o las personas a las que delega sus responsabilidades ceje en su dolo por hacerle la vida difícil.

Existe un tercer tipo al cual llamaremos ·observancia· esto consiste en masticar prolijamente la manzana del bien y el mal, para de este modo extraer todo su jugo ético. Hecho esto la persona se limita a resistirse a la Deriva de un modo gentil, volviéndose hasta cierto punto inaccesible para las personas que en pos de ·un bien mayor· que buscan hacer coerción o manipular en cierto grado sus decisiones.

Sobre los truhanes y los que mantienen observancia.
La persona que mantiene una observancia se niega a si misma la oportunidad de intervenir, por lo tanto los truhanes suelen identificarla y ensañarse con ellos en un tipo de escaramuza de cual convicción es mas fuerte. Por su parte el truhán va viéndose a si mismo limitado en su espacio para poder actuar. Y tiene que desaparecer de ciertos círculos sociales por temporadas, esto lo limita tanto o mas que al observante, algunos de ellos bien lo saben, otros se esfuerzan esmeradamente en poder negarlo. Pero la verdad siempre cae por su propio peso, y condena o libera, según sea el caso ...
es por esto que conviene tomar en consideración la Ética.

No comments: